Bélgica y Egipto protagonizan un intenso duelo en su estreno mundialista, con el marcador empatado 1-1 al entrar en la recta final del encuentro. Los Diablos Rojos han asumido la iniciativa y controlan la posesión, intentando construir desde el fondo para encontrar espacios en la sólida defensa egipcia. Por su parte, los Faraones han optado por replegar líneas y apostar por veloces contragolpes que les permitan sorprender a la zaga rival. El momento más emotivo llegó al minuto 75, cuando Mohamed Salah abandonó el terreno de juego entre aplausos para ceder su lugar a Ahmed Sayed “Zizo”, mientras el técnico Rudi García pedía calma a sus jugadores en busca de la jugada que pueda definir el partido.