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Una sencilla y modesta aventura cósmica (o intergaláctica) sobre un héroe asumiendo su condición de super que no se complica la vida y dura poco más de 100 minutos (y sin ninguna escena postcréditos).
'Supergirl' no es una película ni mucho menos perfecta. Pero funciona en su ligereza "comiquera" con la complicidad de una Milly Alcock que se hace querer como superheroína a su pesar. Aunque no sea ni mucho menos una película... perfecta, tampoco redonda. Ni siquiera una película memorable en alguno de los sentidos que lo hubiera podido ser. De hecho, dentro de un año -o algo menos- de ella sólo recordaremos una cosa: a la propia Milly Alcock vestida de súper.
Como recordamos a Melissa Benoist. Como alguno aún recuerda a Helen Slater.
Esto resume a la perfección la película, en lo bueno y en lo malo, de igual modo que por ejemplo la presencia de Chris Hemsworth en 'Thor: El mundo oscuro'. Recuerdo haber disfrutado -en su justa medida- de aquella película, al propio Hemsworth caracterizado como Thor... y no recuerdo más. Una película apañada para tiempos apañados en los que no le pedíamos mucho más a este tipo de títulos, por más que 'Los Vengadores' ya se hubiera estrenado (un año antes).
'Supergirl' me remite a títulos como 'Space Truckers', pero hecha con más dinero, vergüenza, un acabado -en teoría- más fino (o CGI) y una seriedad tan relativa como las expectativas. Como lo es contar con alguien con tanto poder como "Supergirl"... o con alguien como "Lobo", que está un poco por estar. Como la propia película, porque es lo que se lleva ahora: un superhéroe no puede estar sólo... o más bien, parece que ya no puede tener interés cuando está sólo.
Lo que en resumen sucede con esta "superprima" de Zumosol, de una humilde y modesta consciencia autoasumida que la sume en la entretenida e inofensiva sombra del agradable y pasajero déjà vu veraniego. 'Supergirl' es la imagen de Milly Alcock como tal, la misma con la que en los 80 hubieras forrado tu carpeta. La película, con sus cosas buenas y no tan buenas, no destaca ni en sus cosas buenas ni tampoco en las no tan buenas. No destaca... salvo por Supergirl.
Y por al menos ser Supergirl (y no Superman con falda...).
Homer Simpson lo describió muy bien (cuando hablaba del alcohol), causa y a la vez solución de todos los problemas. 'Supergirl' es una sencilla y modesta aventura cósmica (o intergaláctica) sobre un héroe asumiendo su condición de super que no se complica la vida y dura poco más de 100 minutos (y sin ninguna escena postcréditos). Una película apañada y resultona que funciona con la discreta satisfacción de un tinto de verano en una terraza a orillas del tráfico.